Universidad de Chile derrotó por 5-2 a La Serena en su debut en el Torneo de Clausura y comenzó con el pie derecho su ruta hacia el Tetracampeonato.
En el encuentro disputado en el Estadio Santa Laura, los hinchas azules tuvieron la oportunidad de ver en acción a Sebastián Ubilla, Ezequiel Videla y Enzo Gutiérrez, las nuevas contrataciones de los dirigidos por Jorge Sampaoli.
Universidad de Chile debutaba en el Torneo de Clausura 2012. Los azules, que habían quedado libres la primera fecha por ser los finalistas del torneo anterior, se medían ante La Serena en el Estadio Santa Laura. Y no era fácil. Con pocas vacaciones, incorporaciones que recién llegaron la semana pasada la U no podía lucir un gran fútbol, pero en base a sus individualidades destrozó las esperanzas de La Serena que no hizo un mal partido.
La apertura de la cuenta fue obra de los visitantes a través de Francisco Arrué. El volante de La Serena aprovechó un error de la defensa azul y remató de gran manera ante el portero Jhonny Herrera cuando el tiempo marcaba apenas los 4 minutos del encuentro.
Los azules no lograban reaccionar y La Serena presionaba en el campo de la “U”. Todo hasta los 40′ del primer tiempo cuando apareció Charles Aránguiz para poner la igualdad en el marcador tras un gran pase de Guillermo Marino. El volante no tuvo problemas para definir ante la salida del portero R. Wirth. Después de eso terminando el Primer tiempo vino una gran jugada desde la derecha con Centro de Sebastián Ubilla que encuentra a Felipe Gallegos en el área para que la U se fuera al descanso con la ventaja.
Y la segunda etapa seguiría teniendo alta intensidad. Arrué siguió despierto y volvió a repetir la dosis de gol a los 53′ con un potente remate igualando el marcador en el recinto de Independencia.
La alegría visitante no duraría demasiado, ya que un minuto más tarde Angelo Henríquez aprovechó un gigantesco error de José Luis Jerez para liquidar con un fulminante disparo a Wirth, dejando a los azules una vez más en ventaja.
El siguiente tanto del partido fue de un jugador que llegó en el Torneo de Apertura, pero que no vio acción a raíz de una grave lesión. El ecuatoriano Eduardo Morante, que había hecho un discreto trabajo defensivo, conectó de cabeza un centro y embocó en el arco rival. El llanto del defensor azul conmovió a todos luego de que no pudiese jugar más de 45 minutos en todo el año debido a una rebelde lesión.
Con el 4 a 2 las cosas estaban selladas, pero faltaba una firma. Enzo Gutiérrez fue habilitado por Eugenio Mena, en el minuto 90, enfrentó al arquero “papayero” y no desentonó… fue el último gol de un gigante que se hizo más grande con las nuevas incorporaciones.
















