Han pasado ya bastantes años desde que la Universidad de Chile se decidió a jugar su primer partido oficial en el amateurismo. Allí se encontraba un equipo capitaneado por un hombre que estampó su huella: Ángel Miranda, el gran batallador, que puede contar todas las travesías de la Universidad de Chile desde la era amateur hasta el profesionalismo.
Pero para los laureles competitivos, el primer capitán azul no se encontraría solo. Su compañero de la retaguardia era nada menos que el medio-zaguero Hermógenes Murúa. Un chico de gran calidad que provenía de Badminton.
El primero, estudiante de Leyes se encargó de construir uno de los equipos más formidables de los que se tenga memoria en aquella época. Debido a su gran pasión por el fútbol fue el encargado de promover los campeonatos internos de la institución laica. Sus actuaciones y liderazgo llevaron a la “U” a conformar un equipo con base universitaria: Alonso y Simián fueron parte de ese proceso.
El segundo, Murúa, proveniente de aquella generación gloriosa del Internado Barros Arana, donde por sus grandes cualidades sería requerido por el club de la plaza Brasil. Tal fue su desempeño e interés por sus estudios, que se enroló en la Universidad de Chile, y de ahí en más participó en los matchs de los campeonatos amateur.
Esta pareja de formidables deportistas empezaron a ser los más sobresalientes en el grupo de jugadores de la Universidad de Chile. El capitán Miranda sería el designado para marcar historia al acompañar a la “U” en el ascenso (1938) y en el primer clásico universitario oficial. Su sonrisa brillaría con la jineta, un orgullo para la posteridad en la victoria sobre la UC. Luego disputaría sus primeros partidos en el oficialismo para consecutivamente retirase.
Murúa, fue en cambio el escogido para corretear toda la etapa del ascenso, hasta el partido en contra de Audax Italiano. Así en más, acompañó el defensa a la Universidad de Chile en sus dos primeros años en la primera división. Abandonando, por sus necesarios estudios, un amor que jamás dejó de tener.
Tanta fue su devoción por la Universidad, que hasta muy avanzada edad, ambos iban a los clásicos universitarios a recibir el aplauso y cariño de la gente. Miranda terminaría ligado como árbitro al fútbol, y Murúa ejerciendo su profesión en Valdivia, siempre pendiente del “Chucho”. Así eran ambos, unos viejos, muy viejos conocidos de la “U”.
Nombre: Ángel Miranda Valenzuela
Apodo: “Capitán”.
P.J: 2(1938).
Anécdota: Primer capitán en campeonatos oficiales.
Nombre: Hermógenes Murúa Laity.
Apodo: “Trotador” .
P.J: 12(1938); 21(1939).
Felipe Cisterna
















Gracias por el recuerdo
Un abrazo
Lorena Murua Bello