| |
Existen leyendas incontables con la llegada de Salas a Santiago. La verdad es que, el por entonces veedor de Colo-Colo y encargado de la Sub-17 Leonardo Véliz, fue a jugar con la división de inferiores de Colo-Colo al club de la Novena Región.
Es así como, en aquellos años, los clubes de la capital salían a buscar jugadores con la imposibilidad de tener innumerables escuelas por cada una de las regiones. En ese día, Salas podría tener la primera prueba para ser un futbolista profesional.
Más que un amor por la camiseta, o el gusto de jugar por algún club, fue el deseo de ser profesional. Así y todo, ese día, Salas vio el partido, pero como pasa-pelotas. Tal como le había sucedido a Zamorano, Figueroa o Suazo, al Matador lo rechazaron por pequeño…
|
|