| |
Era un 4 de diciembre de 1994, cuando la Universidad de Chile y Universidad Católica se enfrentaban tres fechas antes del término del torneo. A solo un punto, el elenco dirigido por el “Lulo” Socías, se encontraba el cuadro azul frente al elenco del ex - chuncho Manuel Pellegrini.
Tan solo iniciado el pitazo, el país se paralizó. Por un momento, volvían los clásicos universitarios, y no era para menos. Marcelo Salas, como en su mejor día fue quien llevó la delantera de las huestes laicas. Junto a su amigo, Víctor Hugo Castañeda, fueron los encargados de sentenciar el gol que cambió una época.
“Sólo Salas… y Gol, gol, gol, gol de la U… Salas, el Matador Azul”. El grito que después de 15 años, a nadie se le ha borrado de la cabeza. Con su celebración, agradeciéndole a Dios, es que Salas no sólo terminó una época de frustraciones, sino que también refundó otra de glorias y alegrías. Siendo este momento, el que marcaría y haría olvidar por un día, la belleza del Ballet Azul.
|
|